La entrada en vigor de las reglas comerciales del T-MEC traerán consigo algunas ventajas para fortalecer el comercio en la región y hacer frente a los retos comerciales que la contingencia ha generado, motivo por el cual reconocemos el trabajo realizado tanto por la pasada administración federal como por la actual; sin embargo, los ajustes comerciales que traerá consigo el T-MEC no serán suficientes para una pronta recuperación económica, tenemos que dar certeza a la inversión. 

 A su vez es importante tener en consideración que al haberse adicionado nuevas reglas es importante trabajar en las áreas de oportunidad sobre todo en la relaciones obrero – patronales con el objetivo de avanzar con entendimiento a la paz laboral y el mejoramiento de la productividad, por lo que es importante prestar atención en los siguiente: 

  • Transparencia en la elección de líderes sindicales 
  • Derecho a la libertad de asociación y negociación colectiva
  • Implementación de un sistema de justicia laboral efectivo, transparente e independiente.

Adicional a estos puntos que se contemplan el acuerdo internacional y legislación mexicana se deben de tener claros ciertos aspectos como: 

  • Reglas en cuanto las denuncias para evitar conflictos laborales. 
  • Garantizar mecanismos de vinculación efectiva entre empresas, gobierno y sindicatos. 
  • Activación de la libertad de asociación 
  • Monitoreo de los cambios anuales 
  • Establecer un proceso de certificación a empresas y se les apoye a cumplir la ley. 

En cuanto los avances el T-MEC incorpora temas nuevos como: Capitulo para PyMEs, buenas prácticas regulatorias, comercio digital, prácticas comerciales desleales, así como competitividad, anticorrupción, temas de política macroeconómica y tipo de cambio; además, se realizan cambios específicos en los siguientes capítulos: Solución de controversias de Estado a Estado, Laboral, Medio ambiente, Propiedad intelectual, Industria automotriz y Fabricación de equipo y aparatos electrónicos.

Un tema en el que se tiene que trabajar es lo relacionado con la regla de valor laboral donde el 40-45% de los productos que se generen en la región se tienen que producir en empresas que paguen por lo menos US$16 la hora, situación que dado los niveles de productividad de México genera desventajas para el país, ante ello es necesario que gobierno y empresarios trabajemos en una política de impulso a la productividad, así como certeza a la inversión.

Sin duda, con la entrada en vigor del T-MEC avanzamos en la modernización del comercio en la región, el cual deberá de considerar los cambios que ha generado la pandemia y fortalecer la industria, pero sobre todo incentivar la creación de fuentes de trabajo que se han visto golpeadas en estos meses de contingencia. 

Los avances en tema ambiental, combate a la corrupción, comercio electrónico y emprendimiento, serán de suma importancia en este momento y generarán mayor certidumbre a la inversión, sin embargo, el gran reto es revisar la legislación en el tema laboral, ya que muchos de los ajustes aún dejan frentes abiertos en particular las relaciones sindicales y la autonomía de las empresas en nuestro país. 

Hoy con efectos negativos en la economía como no lo habíamos visto desde la gran depresión de 1929, caídas históricas en el empleo, consultas a modo, ausencia de estado de derecho y pronósticos del PIB a la baja, es claro que no solo bastará con la entrada en vigor del T-MEC, se necesitará mayor compromiso del gobierno federal y sobre todo apoyo al empleo.

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