Lo que está logrando Israel es sorprendente: es un país de 8.7 millones de habitantes, con 60 años de antigüedad, rodeado de enemigos, en constante estado de guerra, sin recursos naturales, y está creando más start-ups per cápita que China, India, Canadá, Japón y Reino Unido, y atrayendo más del doble de venture capital inversionista que Estados Unidos y treinta veces más que Europa.

No es casualidad que Israel sea considerado como una start-up nation. Los israelíes son individuos que desde los tiempos bíblicos a la fecha han venido enfrentando dificultades, tanto políticas como religiosas, desde su salida de Egipto hasta llegar a la tierra prometida, esto durante cuarenta años en condiciones muy adversas en el desierto.

Sin duda, entre otras cosas esto les dio resiliencia, también una manera de pensar mind set y una unidad entre ellos para salir adelante y ser mejores. Seguramente durante estas circunstancias tuvieron que ser muy creativos día con día y administrar los escasos recursos disponibles en el desierto… tenían que resolver situaciones complejas o puntos de dolor (pain points).

Con el tiempo, su ADN innovador se fue moldeando y puliendo en su forma de vivir. Su perfil:

  • Son una comunidad en donde el sentido de unidad y de ayudarse unos a otros es una forma de vida.
  • Los kibbutz,4 como concepto y forma de vida, hacen que sus lazos se estrechen aún más, y todos aprenden del trabajo arduo. También aprenden del sentido de compartir; la manera en que lo veo es un sentido de autocompromiso. Estos kibbutz tienen muchos años, y de ahí han salido grandes compañías, como Ginegar y Netafim, sin duda los start-ups previos a esta era de tecnología.
  • Tanto hombres como mujeres tienen formación militar, que implica no solo el uso de armas sino también el desarrollo de inteligencia militar, combinada con alta tecnología, lo cual conlleva compartir conocimiento, crear y difundir ideas, colaborar y generar lazos.
  • No es un país grande; tiene aproximadamente 8.7 millones de personas. Por lo tanto, los israelíes no tienen un consumo interno para lo que producen; entonces siempre piensan que sus productos deben ser exportables. Al mismo tiempo, no pueden importar de sus vecinos; por lo tanto se enfocan a satisfacer sus necesidades creando ellos mismos.
  • Hoy en día, el pensamiento de la gente –jóvenes de la milicia principalmente– es de creación de negocios en su mayoría ligados a la tecnología, y dado que los israelíes tienen consumos pequeños, piensan en proyectos globales de billones de dólares.

El mind set empresarial israelí: en estas circunstancias, ellos desarrollaron su enfoque empresarial, de forma global y disruptiva.

Diez conceptos a flor de piel que ellos tienen:

  1. Valorar los tiempos del proyecto y del retorno de inversión: Respecto al tiempo del proyecto y el tiempo del retorno, saben valorar y balancear; el periodo para lograr algo es de largo plazo, y muy largo. Muchos proyectos de los que vimos les llevaban por lo menos un tiempo de cinco o siete años para poder ser lanzados al mercado, y en algunos casos el primer ingreso se presentaba en el séptimo año. Las utilidades vendrán después a manos llenas. Saben que crean algo grande; por ejemplo, Mobile-eye, tecnología que todos los coches autónomos tienen, comenzó como una idea de un profesor, y este proyecto en 15 años fue vendido en 15 millones de dólares…, entre otros.
  2. Creer en la gente: No en el tiempo que le dedica la gente al trabajo; no cómo trabajan, sino lo que aportan, saben y comparten. Esto es una constante en todas las compañías. Prueba de esto, y para propiciar esta moción, es que tienen comedores en donde la gente se siente cómoda, el código de vestimenta es más relajado y casual, hay un ambiente pet friendly, tienen gimnasios para los empleados en las empresas. Así están compañías como Taboola, Buzz, Google, por mencionar algunas. De hecho, en los comedores de las empresas había menús internacionales, y los jueves, para nosotros los viernes –happy end of week–, había cerveza… Este tipo de inversiones que hacen las compañías son muy valoradas por los colaboradores.
  3. Believe in your ways: Creen en las formas; están completamente convencidos del cómo hacen sus negocios, en donde no se fijan en los modelos y formas de sus competidores, sino que se concentran en el producto que poseen, y creen en lo que venden y hacen y lo que le pueden aportar a su cliente como valor agregado. Por ejemplo, con Taboola, sitio líder en publicidad, se consiguen más clics que en Facebook.
  4. Orquestación: Muy abiertos con la gente y con los competidores; dan a conocer lo que hacen; tienen la seguridad de que esto ayudará a incrementar sus ventas. Obviamente, mantienen sus reservas respecto a la información sensible y estratégica. Un buen ejemplo de orquestación como israelís es GETT, una aplicación para todos los taxis de su comunidad, en donde ganan todos. Uber no tiene presencia en Israel.
  5. Creación de plataformas gratuitas: Crean plataformas gratuitas para sus clientes y usuarios, en las cuales invierten mucho dinero; sin embargo, lo que están haciendo a largo plazo es una red para que el día de mañana el usuario y el cliente sean parte de una infraestructura intencionada de la cual sea difícil salir. Un ejemplo es Moovit, aplicación tipo Waze para el servicio público de transporte.
  6. Claridad en los proyectos: Desde que empiezan a trabajar en los proyectos, tienen los fundamentos muy claros; no se distraen, independientemente del tiempo y la inversión.
  7. No piensan en cuánto cuesta algo para ser creado: Cuando tienen en mente un proyecto, no piensan si tienen el dinero o no, o cuánto cuesta; piensan qué hará ese proyecto, cómo funcionará y cuánto será el valor del mercado del proyecto y su generación de ventas. Saben, pues, que para lo que crean habrá inversionistas tanto privados como del Gobierno; este último apoyará siempre y cuando el proyecto sea viable y tenga una clara visión de negocio.
  8. No piensan en el fracaso: Para ellos, el fracaso es solo parte de su proceso creativo.
  9. Empresarios: Es una comunidad en la que sus miembros se apoyan y buscan el éxito de esta; lo han venido haciendo por miles de años. En la parte altruista, también tienen inversiones importantes; es parte del bienestar de su comunidad. Los empresarios apuestan a los proyectos en grandes cantidades. Los proyectos tienen mucho respaldo.
  10. Gobierno: A manera de incubadora y potencializador de proyectos, también apoya con recursos técnicos y financieros para que estos se realicen, en un marco de trabajo muy claro, ya sea para el corto, mediano o largo plazo.

Después de escuchar lo anterior, la pregunta clave para los líderes entrevistados fue esta: ¿Qué te llevó a crear lo que están haciendo? La respuesta única era: “vivir las situaciones frustrantes, incómodas, y detectar los puntos de dolor con estas ideas y con una visión futura a diez años valorando cómo se podría comportar nuestra idea con nuestros clientes futuros”.

Entonces la historia de Israel, la formación militar, la mentalidad mind set, el emprendimiento, sus inversionistas dispuestos, así como su Gobierno, conforman un ecosistema donde se dan todas las condiciones óptimas para crear, realizar y capitalizar proyectos de impacto global. Es un país que cree en su gente, en donde se percibe que no hay corrupción y donde todos quieren salir adelante a través de la resiliencia, y en donde encuentran fácilmente esos pain points para echar a andar el motor de la creatividad.

Podemos preguntarnos cómo logran un ecosistema así para hacer estos procesos creativos. Quizá la respuesta es muy compleja o simple, pero podemos comenzar a crear este ecosistema en nuestras organizaciones y adoptar algunos de los conceptos empresariales que ellos poseen con una visión global, y ver el riesgo como oportunidad y la ambición como de impacto disruptivo y global.

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Director de Finanzas Driscolls

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