Probablemente has recibido en los últimos meses o semanas algún correo electrónico o SMS en tu celular por parte de las autoridades fiscales, quizás ya lo tengas resuelto o quizás hiciste caso omiso.

Las más recientes reformas fiscales han sido en su mayoría reformas con avances en cuanto a la estructura tecnológica del fisco, y es que, en los últimos 5 años el avance en esta materia ha sido significativo. Hoy en día, los contribuyentes tenemos una firma electrónica que previamente fue autorizada, otorgando bajo nuestro consentimiento las huellas digitales o dactilares e iris, es decir, las autoridades fiscales tienen en su poder nuestra información más importante y sensible; adicionalmente, todas nuestras operaciones fiscales deben hacerse bajo la modalidad de un CFDI, que significa comprobante fiscal digital por internet (antes facturas), es decir, debemos tener timbrados todos nuestros ingresos y egresos de manera electrónica.

Las condiciones están dadas y las leyes fiscales se han modificado facilitando la labor de fiscalización de las autoridades. Por lo que, hoy en día es importante conocer el marco fiscal y las implicaciones que generan incumplimientos. En la actualidad no basta la emisión o recepción de un CFDI, esto va mas allá, debemos tener presente la importancia de si una operación es real o es presumiblemente simulada. Por ello, es válido preguntarnos ¿Para qué debo comprobar si una operación es real? La respuesta es, por las implicaciones que la presunción de operación simulada genera, entre las que sobresalen las siguientes:

  • Negación de devolución de saldos a favor de contribuciones.
  • Presunción de ingresos omitidos.
  • Detección de deducciones no estrictamente indispensables para la actividad.
  • Invitación a regularizar la situación fiscal.
  • Presunción de operaciones inexistentes que nos lleven a las llamadas listas negras del SAT.
  • Imposición de créditos fiscales y multas.

Aquí algunas recomendaciones para desacreditar la presunción de una operación simulada, o conocido en el medio como otorgar materialidad a una transacción:

  1. Identificar y estar dado de alta en el régimen fiscal que te corresponde de acuerdo a tus actividades económicas.
  2. Tener tu firma electrónica vigente.
  3. Revisar en tu información fiscal que tu domicilio este como localizado, en caso contrario solicitar la verificación.
  4. Presentar todas tus declaraciones fiscales en tiempo y forma.
  5. Tener contratos de operaciones realizadas tanto con clientes como proveedores, si eres colaborador tener tu contrato laboral y CFDI de salarios.
  6. Tener evidencia de las operaciones, como; correos, cotizaciones, ordenes de compra, contratos, trabajos entregados, o materiales recibidos, inclusive fotos, estados de cuenta, datos de contacto de proveedores y saber quiénes son, en caso de servicios, títulos y cedula profesional.
  7. Tener un CFDI por todos los ingresos generados.
  8. Solicitar CFDI por todos tus egresos.
  9. Realizar tus erogaciones a través de medios electrónicos como son; tarjetas de crédito, débito, cheques nominativos para abono en cuenta del beneficiario o transferencias electrónicas.
  10. Conservar la documentación comprobatoria por lo menos durante 5 años y en algunos casos de manera definitiva.
  11. Tener periódicamente la opinión de cumplimiento de manera positiva.

En muchos de los casos en que se tramita la devolución de un saldo a favor, la documentación anterior es requerida por las autoridades fiscales.

Sin duda el poder acreditar la generación de ingresos a través de CFDI´S y declarar contribuciones periódicamente, nos ayuda a crear una cultura de protección patrimonial.

Seguir las anteriores recomendaciones te ayudará a poder solventar de manera más eficiente y efectiva requerimientos o comunicados emitidos por las autoridades fiscales, lo que disminuye contingencias y genera mayor tranquilidad.

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